Hola,


"Cualquier otra noche apenas hubiese reparado en la presencia de aquel extraño, pero tan pronto le perdí de vista en la neblina sentí un sudor frío en la frente y me faltó el aliento. Había leído una descripción idéntica de aquella escena en La Sombra del Viento"

Probablemente La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, sea una de las novelas españolas de las que más se ha hablado en los últimos tiempos. Se ha vendido muy bien, y en general ha obtenido críticas bastante favorables. El problema de estos libros es que a veces, se espera tanto de ellos, que acaban decepcionándote.

En mi opinión, no es el caso de La sombra del viento, tal vez porque empecé a leerlo con reservas, temiendo que se tratara de otra de esas novelas de las que se habla mucho y de las que se saca poco. Me ha gustado porque es un libro ágil, que se lee rápido, y tal vez porque es un compendio de muchas pequeñas historias. Pero sobre todo porque, en realidad, es la historia de un libro ficticio, La sombra del viento, y de su autor, Julián Carax.

El punto de partida es Barcelona, verano de 1.945. El protagonista es Daniel, un chiquillo huérfano de madre que, esa noche de verano de 1.945, es conducido por su padre, un librero triste y solitario, a un lugar extraordinario: el Cementerio de los Libros Olvidados. Allí, Daniel conocerá la historia del lugar, al que son llevados los libros abandonados por sus dueños, procedentes de bibliotecas que han cerrado, o simplemente libros olvidados. Allí, a Daniel se le permitirá sacar un libro para quedárselo y mantener viva su historia. Daniel elegirá uno cuyo título le llamará la atención: La sombra del viento, de un tal Julián Carax.

El libro absorberá por completo al joven Daniel, quien, con el paso del tiempo, deseará saber más acerca del autor, de quien quiere obtener más obras. Descubrirá que los libros de Carax están muy bien valorados, porque hay muy pocos: vendió pocos ejemplares, y los que se han distribuido están desapareciendo. También descubrirá que un tipo extraño ha descubierto las pesquisas de Daniel, y que se trata del hombre que compra todos los ejemplares de Carax. Y está dispuesto, según parece, a hacer lo que sea por obtener el ejemplar de Daniel a cualquier precio.

Sin embargo, la historia no consta solamente de la búsqueda de Carax y de sus libros: también se nos cuentan muchas otras pequeñas historias. Está la de Félix, un vagabundo que será contratado por el padre de Daniel para ayudar en la librería, y que arrastra tras de sí un oscuro pasado. Está el amor infantil de Daniel por Clara, la sobrina ciega de un amigo librero de su padre. Está la historia de la familia de Daniel, y de la gente que encontrará mientras haga sus pesquisas; será mucha gente, porque a Daniel le llevará bastantes años descubrir lo que desea de Carax. Así que asistiremos al crecimiento físico y espiritual del joven, a su creación de amigos nuevos y su pérdida de amigos viejos, a los conflictos con su padre, a sus amoríos... Y todo ello enmarcado en una Barcelona de posguerra magníficamente recreada, y con las heridas aún abiertas por la batalla reciente, por la pérdida de los seres queridos, por el rencor, por la opresión y los opresores que fue inherente a todo el país durante toda la dictadura, y que ha dejado heridas tan profundas que aún hoy no han cerrado. No voy a contar más, porque no estoy muy segura de si he contado demasiado o no, y en esta novela todo es importante para llegar al desenlace.

Los puntos fuertes de la novela, a mi parecer, son su estilo rápido y ligero, sus descripciones concisas y precisas, una historia absorbente y bastante bien construida, y unos personajes bastante creíbles. Destacan especialmente la recreación de la Barcelona de posguerra y la mezcla de amor, intriga, humor y novela policíaca que consigue Carlos Ruiz Zafón en esta historia. Los puntos débiles que le he encontrado son algunas situaciones predecibles y, por supuesto, el malo malísimo de la historia (ya que siempre tiene que haber uno), que se me hace demasiado malo para ser creíble. Ya sé que villanos existen en la vida real, y proliferan especialmente en situaciones de opresión como las que tuvimos en este país tras la Guerra Civil... pero esperaba algo más en este personaje, no solamente maldad pura. En mi opinión, el autor lo intenta cuando nos habla de él, pero no consigue darle un perfil, una personalidad como la que le da al resto de personajes.

Los que la habéis leído, ¿qué opináis de ella?

Un besote